Una de las cosas que sorprende al padre primerizo, es que los niños siempre quieren que se les repita el mismo cuento. Pero quien se haya atrevido a cambiar de cuento durante un par de días, se habrá dado cuenta de que la fijación del niño por un cuento no tiene mucho que ver con ese cuento en cuestión, y que puede cambiar fácilmente de un cuento a otro. ¿Por qué ocurre esto? ¿Es bueno repetir los cuentos?
Los niños prefieren siempre el mismo cuento por seguridad. El saber qué va a ocurrir les brinda una dosis extra de la seguridad. Ellos descubren cosas nuevas cada día, que hacen que su visión del mundo cambie constantemente, buscan permanentemente poder confiar en algo que ya conocen y que no cambiará, para seguir su búsqueda apoyándose en esa base sólida. Esta necesidad de seguridad dependerá mucho del propio carácter del niño, de forma que los más aventureros serán los más dispuestos a experimentar con nuevos cuentos, y los más conservadores se aferrarán más a sus historias más conocidas.
Muchos se preguntan si es bueno contar tantas veces un mismo cuento o si se pierden el tiempo y la oportunidad de aprender cosas nuevas. Repetir un mismo cuento es muy bueno, gracias a la tranquilidad que le proporciona saber qué va a ocurrir en líneas generales, el niño se muestra mucho más abierto a los pequeños cambios y detalles del cuento, a los que prestará mayor atención.
Un cuento repetido es un excelente vehículo para enseñar cosas nuevas, introduciendo ligeras variaciones o señalando nuevos detalles. Debemos utilizar nuestra imaginación y creatividad para mostrar nuevos detalles del cuento, inventar algún juego, o hacer pequeños cambios que diviertan al niño enseñándole algo nuevo.
Los cuentos repetidos tienen otras ventajas relacionadas con el correcto desarrollo de un niño:
- Fortalecen la memoria al acumular recuerdos más detallados una vez consolidados los recuerdos principales
- Mejoran la capacidad de comprensión, al proporcionar al niño nuevas oportunidades de entender conceptos o ideas que previamente no hubiera asimilado por estar ocupado con otras ideas del mismo cuento.
De todas maneras, para que los niños aprendan a dirigir su atención auditiva es importante que los niños no conozcan el cuento, de forma que para conocer la historia tengan que esforzarse por prestar atención. Pero eso no quita que repetir los cuentos sea muy bueno para consolidar lo aprendido.
Una buena opción es no repetirlos por la noche, metidos en la cama y con la habitación en penumbra, sino que hacerlo por la tarde, con luz abundante, aportando dibujos o juegos sobre el cuento y haciéndolo mucho más interactivo.Es una elección personal, algo propio de los objetivos que cada uno se haya fijado contando cuentos.
Dependiendo de los objetivos, será estupendo repetir los mismos cuentos una y otra vez, aportando un matiz nuevo en cada ocasión, exprimiendo al máximo los beneficios de la repetición de los cuentos.
TATETI
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Publicar comentario